El entorno laboral debería ser un espacio de colaboración, crecimiento y respeto mutuo. Sin embargo, en muchas ocasiones, se convierte en un escenario de intimidación y abuso de poder, una práctica conocida como terrorismo laboral. Este fenómeno genera miedo, angustia e incertidumbre en los colaboradores y afecta negativamente el bienestar individual y organizacional. Autores como Iñaki Piñuel y Zabala (2021) han analizado profundamente este tema revela que el terrorismo laboral es una realidad poco visible pero profundamente dañina en muchas organizaciones.
¿Pero que es el terrorismo laboral? Se refiere a un conjunto de prácticas hostiles, intimidatorias y abusivas que ocurren en el entorno laboral y que afectan el bienestar físico, emocional y profesional de los colaboradores. Estas prácticas incluyen el acoso constante, el maltrato verbal, la intimidación, el sabotaje y la exclusión sistemática. Aunque no se manifiesta de manera física o violenta como otros tipos de terrorismo, su impacto puede ser igual de devastador, erosionando la autoestima y productividad de los individuos, y afectando negativamente el ambiente organizacional.
Según DeGerencia.com el terrorismo laboral puede clasificarse en dos maneras: Desde la gerencia hacia los colaboradores que significa que los supervisores que ejercen presión constante, amenazas de despido, humillaciones públicas y degradaciones para mantener control sobre sus subordinados. La segunda perspectiva es de los colaboradores a la gerencia. Eso significa que los colaboradores mediante acciones como los paros o huelgas, paralizando las labores. Este tipo de acción afecta no solo la productividad, sino también la salud mental de los colaboradores y gerencia.
Algunas de las características del terrorismo laboral son las siguientes:
- Intimidación constante que generan amenazas continuas que mantienen a los colaboradores en un estado de alerta y miedo.
- El acoso psicológico con comentarios hirientes, humillaciones y descalificaciones públicas que buscan reducir la confianza del trabajador.
- La intimidación constante con amenazas sobre el desempeño laboral o la estabilidad del empleo para generar miedo y sumisión.
- El aislamiento social en el cual apartan al colaborador del equipo, se le prohíbe interactuar con los compañeros y no se le permite estar en proyectos, reuniones o en la toma de decisiones importantes.
- Demandas imposibles de alcanzar que se le asignan o cambian constantemente la carga laboral para crear una sensación de fracaso.
- Desinformación o mala comunicación a propósito para afectar el desempeño del trabajador y generar errores intencionales.
El terrorismo laboral, descrito también como mobbing por Piñuela y Zabala (2001) consiste en el hostigamiento sistemático hacia los colaboradores buscando de esa manera desestabilizarlo emocionalmente y provocar la salida de la organización. Pero no solo afecta al colaborador directamente, sino que puede contaminar toda la estructura organizacional. Algunos de sus impactos más comunes incluyen: Estrés Crónico y Ansiedad, Bajo Rendimiento, Rotación de Personal, Deterioro del Clima Laboral y daño a la Reputación Organizacional: Empresas conocidas por tener entornos de trabajo hostiles pueden perder credibilidad y oportunidades de negocio.
Algunas recomendaciones para combatir el terrorismo laboral son las siguientes:
- Implementar políticas claras de No Tolerancia: Las organizaciones deben establecer políticas contra el acoso y garantizar que se respeten.
- Capacitación Continua: Desarrollar programas de formación sobre inteligencia emocional, comunicación efectiva y resolución de conflictos para todos los colaboradores y personal gerencial.
- Canales para denunciar actos persecución o de hostigamiento laboral: Crear vías confidenciales donde los colaboradores puedan reportar abusos sin temor a represalias.
- Promover una Cultura de Respeto y Empatía: Fomentar valores de respeto y empatía en todos los niveles jerárquicos de la organización.
- Evaluaciones Regulares del Clima Laboral: Realizar encuestas y auditorías internas para identificar problemas y áreas de mejora.
- Apoyo Psicológico: Ofrecer servicios de asesoría y apoyo emocional a los colaboradores que lo necesiten o soliciten.
El terrorismo laboral es una amenaza silenciosa que puede destruir tanto a los individuos como a las organizaciones. Es fundamental reconocer sus señales, abordarlo de manera proactiva y fomentar entornos de trabajo donde reine el respeto y la colaboración. La implementación de políticas claras y el compromiso con una cultura organizacional saludable son claves para erradicar este fenómeno.
Sin embargo, el terrorismo laboral tiene otros efectos peligrosos en diversos niveles como lo son a nivel personal y familiar. En el aspecto personal puede provocar ansiedad, depresión, estrés crónico e incluso llevar al suicidio en casos extremos, A nivel familiar puede provocar que la angustia laboral se traslade al hogar, afectando las relaciones familiares y creando un ambiente de tensión constante.
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Referencias consultadas
DeGerencia.com (s.f.) Terrorismo laboral: Una verdad inquietante. DeGerencia https://degerencia.com/articulo/terrorismo_laboral_una_verdad_inquietante/
Pinuely Zabala, I. (2001). Mobbing: Manual de autodefensa psicológica. Sal Terrae https://www.iztacala.unam.mx/carreras/psicologia/psiclin/vol23num1/Vol23No1Art15.pdf